RETROSPECTIVA HISTÓRICA, LOS MÁRTIRES OLVIDADOS DE GENDARMERÍA DE CHILE EN LA DICTADURA MILITAR. ESCRITO POR EL ABOGADO Y EXDIRECTIVO NACIONAL ANFUP, BORIS HENRIQUEZ.

litre quiroga

a 44 AÑOS DEL GOLPE MILITAR: LOS PADECIMIENTOS DE LOS FUNCIONARIOS DE GENDARMERÍA DE CHILE EN LOS 17 AÑOS DE DICTADURA.

  

Escrito por Boris Henríquez Monsálvez

“…El golpe militar no nos es ajeno. Aunque algunos crean que no debiera importarnos, lo cierto es que los 17 años de Dictadura Militar, también cambio la vida a los gendarmes, y no fue para mejor. Prácticamente todos los derechos y beneficios conseguidos hasta ese entonces fueron conculcados y  eliminados por la Dictadura, y no ha sido fácil recuperarlos…”

Al cumplirse 40 años del golpe militar, que posibilitó la llegada a la historia de nuestro país de una de las dictaduras más despiadadas que se tenga memoria, nuestra institución, Gendarmería de Chile, el Servicio Penitenciario de nuestro país, no estuvo ajeno a las atrocidades que significaron 17 años de dictadura y atropellos a los Derechos Humanos de los chilenos y de los funcionarios penitenciarios.

El Golpe Militar del 11 de septiembre de  1973 y los años que lo siguieron, no solo causó la marginación de los trabajadores, sino que también la tortura, el asesinato, ejecución y desaparecimiento hasta hoy en día  de miles de nuestros compatriotas. Desde el punto de vista de nuestra institución causó la debacle estructural, el total abandono de la institución por parte del Estado y la deshumanización de sus funcionarios como del Servicio Penitenciario Chileno, en general.

En efecto, producido el golpe militar, una de las primeras medidas respecto del Servicio, fue la detención, tortura y ejecución del Director Nacional de Gendarmería, LITTRE QUIROGA CARVAJAL, quien era la máxima autoridad del Servicio Penitenciario chileno. Littré Quiroga Carvajal, tenìa 33 años, era abogado. Segùn el Informe Rettig, “el 11 de septiembre de 1973, Littré Quiroga suspendió el goce de una licencia médica, para concurrir hasta su oficina de la DirecciónNacional. Desde allí desidió enviar a la mayoría de sus funcionarios a sus hogares,y se comunicó con una alta autoridad militar, a efecto que se determinase la situación de sus Servicio y la de él. En respuesta, se le indicó que se presentara a las 8.00 del día 12 en el Ministerio de Defensa. Sin embargo, a las 12:45 horas un contingente de 20 Carabineros llegó hasta las oficinas del Servicio de Prisiones, pero sin ingresar al edificio: Littré Quiroga se entregó voluntariamente a ellos. En la noche fue trasladado hasta el Regimiento Blindado Nº 2. El día 13 de septiembre en la mañana, junto con otros detenidos fue enviado al Estadio Chile, donde sufrió múltiples torturas y vejaciones aplicadas por personal del Ejército, como lo declaran testigos presenciales de los hechos. Allí permanece hasta el día 15 de septiembre. Su cuerpo fue encontrado en la madrugada del día 16 de septiembre, junto con otros cinco cadáveres, entre ellos el de Víctor Jara, cerca del Cementerio Metropolitano”.

Posteriormente fallece el funcionario ISAIAS HIGUERAS ZUÑIGA, gendarme de la Cárcelde Iquique, militante comunista, quien murió el día 11 de enero de 1974, víctima de graves torturas. Higueras tenía 39 años de edad, era gendarme en Iquique. Había sido detenido y llevado al Regimiento de Telecomunicaciones, en Iquique, siendo trasladado posteriormente a Pisagua. Los restos de don Isaías Higueras fueron entregados a su cónyuge dentro de una urna sellada. La Comisión Rettig se encuentra convencida, especialmente por las declaraciones de múltiples y concordantes testigos presenciales que ella conoció, que su muerte se produjo a resultas de los apremios ilegítimos de que fue objeto por agentes del Estado, mientras se encontraba detenido en el campo de prisioneros de Pisagua donde sus custodios lo golpearon hasta darle muerte.

El día 10 de febrero de 1974 es ejecutado ALBERTO YAÑEZ CARVAJAL. Según el Informe Rettig, en Consejo de Guerra efectuado es día, se condenó a muerte a Alberto Yáñez Carvajal, 31 años, funcionario de prisiones, que al momento de su detención, en la ciudad de Iquique, había sido despedido de su cargo.  Había sido detenido el 5 de enero de 1974 y llevado al Regimiento de Telecomunicaciones, desde allí trasladado al Campo de Prisioneros de Pisagua.

Respecto del sindicalismo chileno, especialmente nuestra ANEF, siendo una de las organizaciones más representativas del país y opositora al régimen, agentes de la CNI dieron muerte a su líder TUCAPEL JIMENEZ ALFARO, Presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales de Chile, ANEF, y figura de gran relevancia dentro del sindicalismo nacional de oposición a la dictadura militar: Fue interceptado el 25 de febrero de 1982 en el taxi que conducía y llevado a un camino vecinal a 40 Km. de Santiago hacia el Poniente. En ese lugar se le dio muerte mediante disparos en el cráneo y posterior degollamiento. La Comisión Rettig adquirió la convicción de que se trató de un crimen cometido por motivaciones políticas en violación de los derechos humanos de Tucapel JIMENEZ.

Es así como la dictadura no solo persiguió los movimientos sindicales y de oposición al régimen, sino que además se hacía del control del Servicio Penitenciario de manera brutal, generando mediante el temor y la obediencia de los funcionarios al régimen, desconociendo todos sus derechos como personas y trabajadores, obligándolos solo a obedecer las órdenes emanadas desde la Junta Militar, e infiltrando entre las Jefaturas de las cárceles a miembros de los organismos denominados de inteligencia (la DINA y CNI) para controlar no solo la Dirección Nacional del Servicio, los establecimientos penales, sino además, la Escuela institucional,  encargada de formar a los gendarmes. Con ello, los establecimientos penales y sus funcionarios ahora ya no están al Servicio del país y de sus ciudadanos, sino que quedarán al servicio de la dictadura de Pinochet.

Se utilizó en muchas oportunidades y casos, a las cárceles como centros de tortura y concentración, obligando por años a sus custodios a maltratar y, en algunos casos, torturar a chilenos perseguidos políticamente por la Dictadura, generando directamente en el personal una suerte de deshumanización en éstos mismos como en el sistema carcelario en su totalidad.

Ello es considerado por muchos como el mayor daño causado a la persona humana del funcionario penitenciario, no solo por el total abandono institucional por parte del Estado, sino que también, por el temor infligido, la invisibilización de la persona del gendarme, la persecución y seguimiento. Es sabido de todos como eran las condiciones de trabajo bajo el régimen militar. Durante los 17 años de dictadura, las condiciones laborales y de dignidad del personal, son de las peores que registra la historia penitenciaria. Cuando los países más desarrollados avanzaban hacia sistemas carcelarios con mayores condiciones de dignidad, en Chile los funcionarios penitenciarios estaban “más presos que los presos” y no existía prácticamente ninguna instancia para denunciar o simplemente visibilizar esas condiciones. En la mayoría de los establecimientos penales, los gendarmes permanecía hasta alrededor de un mes sin siquiera tener derecho a un día de descanso, especialmente aquellos que realizaban funciones de vigilancia armada y custodia en general.

Pero cómo se podría explicar ello. Muy simple, al Régimen Militar no le interesaba en mayor medida la labor de los trabajadores penitenciarios, no solo por la función que desarrollaban como era la custodia y reinserción de los más pobres del país como son los presos, sino porque también consideraba a los gendarmes como uniformados de menor categoría, en comparación a otras instituciones como las FF.AA. o Carabineros, quienes desarrollaban una labor, quizás “más importante” para los intereses del régimen, especialmente como instituciones de policía, control y represión frente a los ciudadanos libres que protestaban y exigían justicia. (En cuanto a los gendarmes, solo debían cuidar los presos que les enviaban los organismos de seguridad, radicados especialmente en las Policías y FF.AA.).

Prueba de ello es que con el avanzar de los años, la Dictadura eliminó prácticamente todos los derechos y beneficios conseguidos por los gendarmes (sin embargo, mantuvo los privilegios a las FF. AA., Carabineros), y solo se limitó a mantener un sistema penitenciario que fuera útil a los intereses de la Dictadura, pero no los que requería el país y la sociedad.

Es así que junto con imponer drásticas reformas laborales para los chilenos, eliminado derechos sindicales y de asociación y las libertades individuales en su más amplio sentido, también generó una serie de reformas al Servicio Penitenciario chileno, eliminando las plantas de funcionarios destinadas a la reinserción y rehabilitación de los reclusos, reduciendo la función penitenciaria a la mera custodia y control de la población penal, e imponiendo una reestructuración del Servicio de manera abusiva y discrecional (1980). En definitiva, un servicio penitenciario solo encargado de la vigilancia de los presos.

No conforme con la deshumanización del sistema penitenciario, que se radicó especialmente en los perjuicios a sus funcionarios; eliminó prácticamente todos los derechos y beneficios que a través de la historia habían conseguidos los funcionarios y sus dirigentes sindicales. Empezando por proscribir la organización sindical  de los trabajadores penitenciarios, como es la ANFUP y, persiguió políticamente al dirigente máximo de la asociación, don Milenko Mihovilovic Eterovic. La ANFUP fue fundada por Milenko Mihovilovic el día 27 junio del año 1960, obteniendo personalidad jurídica de acuerdo a lo establecido en la ley. Luego del golpe de Estado el año 1973, nuestra Asociación fue perseguida, confiscados sus bienes y caducada su personalidad jurídica, siendo devuelta ésta recién el año 1991 con la llegada del Gobierno Democrático, otorgándosenos personalidad jurídica por Decreto N° 253 de Justicia, publicado el día 27 de marzo de 1991.

Ahora bien, entre los incentivos laborales que se eliminaron, figuraban:

–          la asignación de riesgo.

–          los quinquenios penitenciarios.

–          las horas extraordinarias.

–          el desahucio, y

–           expulsó a los funcionarios de Gendarmería del Sistema Previsional de Carabineros, DIPRECA, pasando entonces los funcionarios a ser parte e imponer obligadamente al recién creado sistema de pensiones de capitalización individual, las AFP, lo que significó que muchos funcionarios se vieran obligados a  jubilarse con pensiones de hambre, sin que nada pudieran hacer entonces frente al Régimen Militar.

En materia institucional, se debe señalar que a partir del año 1981 el aumento de la población penal llegaba al 70%, pero con la agravante, si se quiere comparar con lo que ocurre en la actualidad, es que en esa época los recursos de Gendarmería se redujeron considerablemente. El presupuesto de Gendarmería hacia 1990 alcanzaba solo a 8.761 millones de pesos y el número de funcionarios era de 5.060 y, a pesar de que los gendarmes trabajaban semanas enteras y hasta meses sin descanso, solo se pagaba alrededor del 18% de las horas extraordinarias. Sin embargo, ya en mayo del año 1990 se empezó reflejar una gran diferencia, toda vez que recién llegada la democracia, se aumentaron estas horas en un 31% y, en el año 1992 dicho aumento en el pago de las horas extraordinarias alcanzó a un 86%.

Pero también con el regreso de la Democracia el año 1990, la ANFUP, se avocó no solo a la recuperación de la justicia y dignidad de los funcionarios penitenciarios, sino que además, trabajar por recuperar los beneficios negados por la Dictadura, siendo el más importante de ellos, el regreso al Sistema Previsional de DIPRECA.

Es por ello que al cumplirse este año 2013, 20 años desde esa reconquista, como no recordar éste como uno de los hitos más importantes para la ANFUP y los gendarmes. En efecto, en sesión 31ª, de la Cámara de Diputados, del día martes 10 de diciembre del año 1991, mediante Mensaje, su S.E. el Presidente de la República don Patricio Aylwin Azócar, señalaba: “Honorable Cámara de Diputados: Presento a vuestra consideración, un proyecto de ley que tiene por finalidad adscribir al personal de las Plantas de Oficiales y de Vigilantes Penitenciarios de Gendarmería de Chile, al régimen previsional y de término de la carrera del personal de Carabineros de Chile”.

La finalidad principal del proyecto de ley fue unificar la previsión del personal de Gendarmería de Chile, toda vez que al año 1991, de los 5.076 funcionarios que conformaban la institución, sólo 1.519 estaban afectos al régimen previsional de Carabineros de Chile, DIPRECA, el resto en su gran mayoría estaba afecto a las Administradoras de Fondos de Pensiones (A.F.P.), y en menor medida al INP (actual IPS), división que generaba un menoscabo del compromiso funcionario, por las diferentes coberturas de  dichos sistemas.

Es preciso señalar que desde el año 1935 fueron diversas las normas legales que le confirieron a Gendarmería un trato idéntico al de Carabineros, diferenciándolo del resto del personal de la administración pública. Esta necesaria unidad previsional imperó hasta el 11 de enero de 1975, cuando se dictó el Decreto Ley Nº 844, alterando substancialmente dicha igualdad, toda vez que se dispuso que los funcionarios que ingresaran al Servicio, con posterioridad, debía afiliarse necesariamente a la ex Caja Nacional de Empleados Públicos y Periodistas, que se denominó entonces, Instituto de Normalización Previsional (INP).

Posteriormente esta situación se agudizó aún más, con la dictación del Decreto Ley Nº 3.500, de 1980, que estableció un nuevo sistema de pensiones, lo que generó a partir de entonces en Gendarmería la triple coexistencia previsional, es decir, funcionarios que quedaron en DIPRECA (aquellos que ingresaron a la institución antes del 11 de enero de 1975), otros en el INP (quienes ingresaron desde el año 1975 al 1980), y en las AFP, para quienes ingresaban al servicio a contar del año 1980.

Las principales consecuencias que ello generó, fue que los funcionarios afectos a las Ex Cajas y los afiliados a las AFP, no tenían acceso a una serie de beneficios que salvaguardan la función penitenciaria, de la forma como lo hacía DIPRECA.

A ello se sumaba que la opinión pública se había visto impactada con la dramática muerte de cinco gendarmes y un carabinero, el día 14 de noviembre del año 1990, quienes fueron abatidos como consecuencia de la fuga de reos desde el Hospital Sótero del Río, los cuales se encontraban bajo la custodia del personal de Gendarmería.

Este terrible hecho que originó la muerte de cuatro funcionarios de Gendarmería, evidenció aún más no solo las precarias condiciones en que trabajaba el personal de custodia y vigilancia, sino que también, la exigua dotación de funcionarios, la falta de seguridad como de elementos en el desarrollo de las labores, el abandono absoluto de Gendarmería por parte del Régimen Militar en todos los aspectos; también, la pésima situación previsional en que se encontraban los gendarmes. La situación previsional de los funcionarios y de sus familias al no recibir los beneficios consagrados en el régimen previsional de Carabineros, toda vez que éstos se encontraban a la fecha de ocurrida su muerte, bajo el sistema de AFP, impuesto por la Dictadura, originó que quedaran en el total desamparo, sin derecho a pensión ni indemnizaciones por fallecimiento en actos de servicio.

Es por ello que resulta muy importante recordar y reconocer como uno de los grandes hitos de la ANFUP a partir del regreso de la democracia el año 1990, para el personal de Gendarmería de Chile, especialmente los uniformados, es sin duda, la “unidad previsional”, que se vio materializada el día 13 de enero del año 1993, con la publicación de la Ley Nº 19.195, que adscribió al personal al Sistema Previsional de Carabineros de Chile, DIPRECA, lo que permitirá en adelante que sus funcionarios puedan jubilar por años de servicio, tal como ocurría antes del régimen militar.

Es preciso recordar que ya en Democracia se han alcanzado otros logros importantes para los trabajadores penitenciarios, como:

1.- Ley 19.296 de 14 de marzo de 1994, que Establece Normas Sobre Asociaciones de Funcionarios de la Administración del Estado. (ANEF). Ley que permite fortalecer las organizaciones sindicales al interior de los Servicio Públicos, entre ellos Gendarmería, y de esta forma, establecer una suerte de “contrapeso entre el poder y el abuso de algunas Jefaturas y la dignidad y derechos de los trabajadores públicos”.

2.- ley 19.538 de 29 de noviembre de 1997, Establece una Asignación por Turno para el Personal de Gendarmería de Chile que indica. (Destinada a retribuir pecuniariamente al referido personal el desempeño de jornadas de trabajo en horarios total o parcialmente diferentes de la jornada ordinaria de funcionamiento del Servicio.

3.- Ley Nº 19.699 de 16 de noviembre del año 2000, Otorga Compensaciones y Otros beneficios Que Indica a Funcionarios Públicos Estudiantes de Carreras Técnicas de Nivel Superior. (ANEF).

4.- ley 19.851 del 30 de enero de 2003, Moderniza la Gestión y Modifica las Plantas del Personal de Gendarmería de Chile. (Ampliación de Plantas de 2003).

5.- ley 19.882 de 23 de junio de 2003, Regula Nueva Política de Personal a los Funcionarios Públicos que indica. (ANEF).

6.- ley 19.998 de 04 de febrero de 2005, Otorga Bonificación por Egreso al Personal de Gendarmería de Chile que indica. (7 meses de remuneración como Incentivo al retiro, al término de la carrera funcionaria, 30 años).

7.- ley Nº 20.212 de 29 de agosto de 2007, Modifica la Ley N° 19.553,19.882 y otros cuerpos legales, con el objeto de establecer  incentivos por desempeño de funcionarios públicos, (ANEF). (Incrementa trimestrales hasta el 2010, asignación de zonas extremas e incentivos al retiro para quienes jubilan por edad).

8.- ley 20.214 de 22 de septiembre de 2007, Sanciona Nuevos Delitos en Contra de Funcionarios de Gendarmería de Chile. (Aumenta las penas en un grado a quienes agreden, amenacen o den muerte a funcionarios con ocasión del Servicio).

9.- ley Nº 20.306, 14 de noviembre, 2008. Permite el Ascenso de Personal de Gendarmería de Chile en el caso de indica. (Destrabe de Ascensos del 2008, lo que permite el ascenso de alrededor de dos mil funcionarios).

10.- ley Nº 20.426, 20 de marzo, 2010, Moderniza Gendarmería de Chile, Incrementando su Personal y Readecuando las Normas de su Carrera Funcionaria. (Ampliación de Plantas del 2010). (Permitió el ingreso de cinco mil nuevos funcionarios).

Podemos sostener abiertamente que el golpe militar en nuestro país, no solo trajo como consecuencia la violación de los Derechos Humanos de millones de chilenos; violación de derechos a las que no estuvieron ajenos los funcionarios de Gendarmería, quienes vieron conculcados la gran mayoría de sus derechos laborales, y lo que es más grave, la invisibilidad de la persona del funcionario, la pérdida de la dignidad y la deshumanización del sistema penitenciario chileno.

Cuando se cumplen 40 años del golpe de Estado, podemos ver que la violencia estatal produjo su mayor crueldad en Gendarmería, con la ejecución y muerte de los funcionarios: Littre Quiroga Carvajal, Alberto Yáñez Carvajal e Isaías Higuera Zúñiga, y la del Presidente de la ANEF, Tucapel Jiménez Alfaro, así como también la tortura, muerte y desaparecimiento de miles de trabajadores, el inmenso dolor que ello significó para sus familias y compañeros; pero también dicha crueldad se reflejó con el absoluto y total abandono de Gendarmería de Chile en los 17 años de dictadura.

Por último, sin lugar a dudas que el camino recorrido en democracia no ha sido fácil. Décadas de abandono institucional no podrían ser cubiertos de un día para otro.

Sin embargo, la Democracia, por sobre todas las formas de gobiernos, nos permite participar, demandar, exigir y visibilizar las necesidades de los trabajadores, y constituye no solo un derecho humano, sino que un deber de todos, mantenerla.

“En memoria de los funcionarios de Gendarmería de Chile, que fueron ejecutados por la Dictadura Militar, y que no obstante ello, no lograron acallar las voces de libertad, dignidad y respeto de los Derechos Humanos que exigen los chilenos y los funcionarios penitenciarios. Asimismo, en reconocimiento de todos aquellos hombres y mujeres de Gendarmería, que de una u otra forma lucharon por el regreso de la democracia en nuestro país, y para los que aún lo siguen haciendo, por la reivindicación de los derechos de los trabajadores penitenciarios”.

“Para tener justicia hemos nacido”, Milenko Mihovilovic Eterovic, Fundador de ANFUP el 27 de junio de 1960.

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